Una Sorpresa
Agradable
Al concluir mis estudios de la
preparatoria, una de mis tías me comentó que había un curso muy bueno, donde te
preparaban para quedarte en la universidad. Unos días después fui a pedir
informes de los costos de los cursos, cuándo iniciaban, el tiempo que durarían,
etcétera. Como sí me convenció el curso, decidí inscribirme y prepararme para
el examen de nivel superior.
Los dos meses de preparación se
me fueron muy rápido. Cuando me di cuenta ya era el fin de semana del examen
para ingreso a la UNAM. Estaba muy nerviosa, ya que era la primera vez que
presentaba un examen de ese tipo. Pero
no hubo mucho tiempo para relajarme, porque el siguiente fin de semana fue el
examen de la UAM.
Pensaba que en ninguna de las dos
escuelas me quedaría, ya que, en ninguno de los dos exámenes me sentí segura.
Sobre todo en el de la UAM, hubo varias preguntas que no me sabía.
Los resultados de la UAM iban a
salir primero. Mis papás, mi hermana, mis tíos, mis amigos y mi abuelita me
echaban porras y me decían muy seguros que sí me quedaría en una universidad.
Una noche antes de que salieran
los resultados mi mamá me dijo: “Fanny, cuando revises los resultados quiero
estar contigo”. Ese día me fui a acostar temprano con la intención de
levantarme temprano a revisar los resultados, pero por los nervios no podía
dormir.
Prácticamente no dormí, pero aún
así me levanté temprano, aunque no tanto como mi mamá. Cuando salí de mi cuarto
ella ya tenía la computadora prendida y el internet abierto. Solo era cuestión
de que ingresara a la página y revisara los resultados. Me temblaba la mano y
me sudaba mucho, pero me armé de valor, ingresé mis datos y le di enter.
Al principio pensé que los
resultados no habían salido, porque esperaba ver una leyenda en verde o en rojo,
así como los porcentajes que había obtenido en cada una de las áreas. Pero al leer
en Facebook que algunos amigos no se habían quedado me di cuenta que ya
estaban los resultados y volví a ingresar a la página.
Empecé a leer pero no podía creer
lo que estaba leyendo, para mi sorpresa sí me había quedado en la UAM y en la
carrera de Derecho.
Cuando reaccionamos fuimos a
despertar a mi hermana y a mi papá, para darles las buenas noticias. Ese día
les llamamos a todos nuestros seres queridos, para darles las buenas noticias y
las felicitaciones no faltaron.
No puedo creer que hayan pasado
casi cuatro meses, desde que me enteré que había entrado a la UAM. Y ahora
estoy a punto de concluir mi primer trimestre en la universidad.